Trump and the Angry White Man

If you live in the United States or follow national events closely, you will remember the phrase “The angry white man spoke” when the victory of Donald Trump was announced in November 2016.

“Angry white man” is a pejorative term used to describe white men who have typically conservative and reactionary views in the context of American politics, characterized by their “opposition to liberal anti-discriminatory policies” and their system of beliefs and in particular stereotypically opposed to the policies of the Affirmative Action Act and feminism.

The term was popularized in reference to a political voting block that emerged in the early 1990s as a reaction to the perceived injustices faced by white men against the quotas established by the implementation of “affirmative action” in place of work. They also tend to have animosity towards young people, women and / or minorities, especially Jews.

I still remember the feeling of amazement and perplexity I felt the night of November 20, 2016 when we heard that Donald Trump, the least qualified in every way to be President of this country, had won. And now, 18 months later, I finally understand: Donald Trump knew how to encourage and give hope to this angry white man who believed he had lost his country forever.

How is it possible that in the 21st century, when we all believed that American society was finally heading towards progressive positions, could such a heartrending political retreat occur?

“Let’s make America Great again!” Became the motto or war cry that this sector of the population assumed as theirs. For years these people were feeling discriminated against, displaced and their anger grew in the same proportion and feed the most reactionary groups that see in immigration, minorities and liberals a mortal danger to their way of life, their freedoms and thesecurity of their families.

That is why President Trump can say and do what he wants, that they will always support him, why? because they feel that at last they have someone in the White House who knows what they feel and who can give them back their place. They think “America was Great” only when they were in charge, when they were the undisputed majority, when they did not have to compete with a Latino or a Hindu for a job, but that time was also characterized by the rise of KKK, black discrimination was legal and lynchings for daring to look at a white woman were the order of the day, it was the time that the National Guard had to escort 4 black girls to enter their school and the murder of Malcom X and Martin Luther King jr. happend.

Those of us who belong to the minorities or are foreigners did not understand what was happening in the United States, we could not conceive that the Americans were so stupid to choose an insipid celebrity that neither had talent nor carisma, how could this happen? It happened simply because we forgot the “angry white man” and if we continue to ignore him he will surprise us again in the next elections because they do not care what Mr. Trump says or does, they only care that he fulfills his campaign promises to restore their long-forgotten position of privileges.

Trump phenomenon is not the worst thing that has happened to the United States, there have been worse times, but it has had the beneficial effect of shaking society to its deepest foundations and making us recognize that you can not ignore reality if you want that the country really advance and be, not only a world power in the economic or military, but also in the social with a real democracy for all, without discrimination or lagging sectors, that the ideas of Abraham Lincoln be made reality and be ours, a democracy in favor of all its citizens, “a democracy of the people, by the people and for the people”.

Trump y el Enojado Hombre Blanco

Si vives en los Estados Unidos o sigues de cerca los acontecimientos nacionales, recordaras la frase “The angry white man spoke” (el enojado hombre blanco habló) cuando se dio a conocer la victoria de Donald Trump en noviembre del 2016.

“The angry white man” o “El enojado hombre blanco” es un término peyorativo usados para describir a los hombres blancos que tienen puntos de vista típicamente conservador y reaccionario en el contexto de la política estadounidense, se les caracterizada por su “oposición a las políticas liberales antidiscriminatorias” y su sistema de creencias y en particular se oponen estereotípicamente a las políticas del Acta de Acción Afirmativa y al feminismo.

El término se popularizó en referencia a un bloque de votación política que surgió a principios de la década de 1990 como una reacción a las injusticias percibidas que enfrentan los hombres blancos frente a las cuotas establecidas por la implementación de “acción afirmativa” en el lugar de trabajo. También tienden a tener animosidad hacia los jóvenes, las mujeres y / o las minorías, especialmente los judíos.

Aun recuerdo el sentimiento de asombro y perplejidad que sentí la noche del 20 de noviembre del 2016 cuando escuchamos que Donald Trump, el menos capacitado en todos los sentidos para ser presidente de este país, había ganado. Y ahora, 18 meses después, es que finalmente lo entiendo: Donald Trump supo alentar y darle esperanzas a este enojado hombre blanco que creía que había perdido su país para siempre.

¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI, cuando todos creíamos que la sociedad norteamericana finalmente se estaba encaminado hacia posiciones progresistas, pudiera ocurrir un retroceso político tan desgarrador?

“!Let’s make America Great again!” se convirtió en el moto o grito de guerra que este sector de la población asumió como suyo. Durante años estas personas fueron sintiéndose discriminado, desplazados y su enojo creció en la misma proporción y alimento los grupos más reaccionarios que ven en la inmigración, en las minorías y en los liberales un peligro mortal a su modo de vida, sus libertades y la seguridad de sus familias.

Es por eso por lo que el presidente Trump puede decir y hacer lo que quiera, que ellos siempre lo apoyaran, porque sienten que al fin tienen a alguien en la Casa Blanca que sabe lo que ellos sienten y que puede devolverle su lugar. Piensan que “America was Great” solo cuando ellos estaban a cargo, cuando ellos eran la mayoría indiscutible, cuando no tenían que competir con un latino o un hindú por un puesto de trabajo, pero esa época se caracterizó también por el auge del KKK, la discriminación de los negros era legal y los linchamientos por atreverse a mirar a una blanca estaban al orden del día, era la época que la Guardia Nacional tuvo que escoltar a 4 niñas negras a entrar a su escuela y del asesinato de Malcom X y de Martin Luther King jr.

Los que pertenecemos a las minorías o somos extranjeros no entendíamos lo que estaba sucediendo en Estados Unidos, no podíamos concebir que los norteamericanos fueran tan idiotas de elegir a una insulsa celebridad que ni talento tenia, ¿Cómo pudo esto suceder? Ocurrió simplemente porque nos olvidamos del “enojado hombre blanco” y si seguimos ignorándolo volverá a sorprendernos en las próximas elecciones nuevamente porque a ellos no les importa lo que diga o haga el Sr Trump, a ellos solo les importa que cumpla con sus promesas de campaña de restaurarle su añorada posición de privilegios.

El fenómeno Trump no es lo peor que le ha pasado a los Estados Unidos, ha habido épocas peores, pero si ha tenido el efecto beneficioso de sacudir la sociedad hasta su mas profundo cimientos y hacernos reconocer que no se puede ignorar la realidad si se quiere que el país realmente avance y sea, no solo una potencia mundial en lo económico o en lo militar, sino que también lo sea en lo social con una democracia real para todos, sin discriminación ni sectores rezagados, que las ideas de Abraham Lincoln se hagan realidad y sea, la nuestra, una democracia en favor de todos sus ciudadanos, “una democracia de las personas, por las personas y para las personas”.

Elecciones en tiempos de Cólera

Posted on May 13, 2016 en mi antiguo Blog

El año 2016 es año electoral en Estados Unidos y desde hace varios meses los dos partidos principales están enfrascados en el proceso de seleccionar sus candidatos a contienda de Noviembre. Por el partido Republicano se presentaron 17 candidatos que competirán entre si por la nominación del Partido a partir de Marzo 23 del 2015 y desde ese momento ha sido todo un circo con payasos incluidos. Por el Partido Democrata solo se presentaron 2.
Para dejar clara mi posición desde el principio: declaro que estoy registrado para votar como Demócrata pero nunca he seguido líneas partidistas aunque con los candidatos republicanos que se han presentado y sus políticas eso es fácil de hacer.
Mi concepto de la vida y de lo que creo justo me lleva a ser un ente complejo que no se enmarca en patrones tradicionales. Creo en la responsabilidad fiscal del gobierno pero apoyó los planes sociales de ayuda a los más necesitados. Apoyo la existencia de un ejército fuerte y moderno pero estoy en contra de las intervenciones norteamericanas alrededor del mundo. Apoyo la libertad empresarial y los incentivos a la economía pero estoy en contra de dejar sin control a Wall Street ni a la Banca Internacional. Estoy a favor de aumentar los impuestos a los más ricos y de aliviar los gastos a la clase media. Estoy en contra de todo tipo de discriminación pero estoy en contra del Acta de Derechos Civiles porque creo que su utilidad ya caduco. Estoy en contra del aborto pero apoyo el derecho de las mujeres de hacer con su cuerpo lo que entiendan conveniente. En fin esto y mucho más me hacen ser una mezcla compleja de las tendencias políticas actuales y que creo que me ubica en la clasificación de “Independiente” o quizás de una tercera opción partidista que surja en un futuro cercano.
Y es esto precisamente lo que ha demostrado, de forma contundente, estas elecciones primarias: la necesidad de uno o dos partidos más como alternativa a los partidos tradicionales que ya no aportan nada nuevo en un mundo que cada día es más complejo.
El posible candidato ganador del Partido Republicano es Donald Trump, un individuo con una ideología típica de un Bully o abusador de barrio en español, que no piensa antes de hablar y que ha ofendido a casi todo los espectros de la sociedad norteamericana.
Ha ofendido a los musulmanes, a los hispanos, a las mujeres, a los politicos de su propio partido, al papa y hasta los grupos religiosos tradicionalmente conservadores y a pesar de eso ha logrado el apoyo de casi 11 millones de votantes republicanos, algo increíble.
¿Qué demuestra eso? Que existe un sector del pueblo norteamericano que se siente amenazado y desprotegido y están aprovechando estas primarias para expresar su frustración. Un sector de la población compuesto, como han señalo las encuestas, de hombres blancos de edad madura o viejos, de bajo nivel educacional, trabajadores (los llamados Blue Collars), conservadores y cristianos evangélicos en su mayoría de corte fundamentalistas.
He observado la evolución de Partido Republicano y la última ”gran figura”, según sus historiadores, fue Regan; de ahí en adelante ninguno ha servido para nada. Cada ciclo nos trae un candidato con ideologías cada vez más retrogradas, más ultraconservadoras y derechistas.
Es una suerte que al pueblo norteamericano aún le queda algo de cordura y no ha votado por estos candidatos, bueno, excepto en el caso de Bush hijo que aun no entiendo como gano las elecciones del 2004.
Sin embargo los candidatos demócratas tampoco han sido una panacea. Desde la época de Bill Clinton he estado esperando que los demócratas se pongan los pantalones y se enfrenten con decisión a los republicanos y tomen más en serio las reformas que necesita este país para mantenerse como la mayor potencia mundial de todos los tiempos.
La elección de Barack Obama fue un acontecimiento histórico que lleno de esperanza a millones, no solo de norteamericanos, sino de muchas otras personas alrededor del mundo y aunque cumplió con la mayoría de sus promesas electorales, no logró las más importantes.
El cierre de la Base de Guantánamo no acaba de concretarse, Las guerras en el Oriente Medio no terminan, la reforma migratoria aún está pendiente, Obamacare no fue lo que yo esperaba. La reforma a Wall Street fue muy ligera, basicamente no toco nada importante, La reforma judicial esta ausente y otras mas.
Este país debería estar enfocados en un plan de modernización a gran escala, de convertir todas sus universidades en centro de investigaciones de la máxima calidad y con la más alta tecnología, de hacerle ver a los chinos y a los rusos que no pueden competir con nosotros ni en la economía ni en estándares de vida.
Este país debería enseñarles a sus políticos que sus perretas y peleas ideológicas están desangrándonos y debilitándonos. Debería de enseñarle a las élites que la mejor inversión con máximo retorno quepueden hacer ahora mismo es en nosotros mismos porque la mayoría de los recursos que generan sus riquezas son agotables mientras que la inteligencia y laboriosidad de millones de profesionales es una fuente inagotable de riquezas: “Información es Poder” y que la especulación, tipo casino, de Wall Street está destruyéndonos tambien. Trillones de dólares en deudas en manos de los chino es un arma de doble filo sumamente peligrosa.
Ahí está nuestra mayor fortaleza, en invertir en una economía y en una sociedad del más alto nivel protegida por el ejército más poderoso del mundo.
Hillary Clinton es una opción bastante buena, por lo menos mejor que Trump, pero tampoco debemos esperar mucho de ella, será un poco más de lo mismo. Con Trump tendremos un vendaval destructor, con Hillary, una mañana de verano en el campo.
El proceso de las elecciones en Estados Unidos es todo un espectáculo que más parece un circo que un proceso político. Las televisoras, aunque no quieran reconocerlo, influyen tremendamente en esto con la intención de captar teleaudiencias. La cantidad de dinero que se invierten en este proceso resolvería los problemas alimentarios y de deuda externa de muchísimos países pobres y ese es otro de los factores que no apoyo: la influencia del dinero en las elecciones.
Debería de prohibirse a las corporaciones participar en el proceso electoral. Debería de eliminarse las donaciones superiores a cifras que no sean asequibles a cualquier ciudadano común.
Los actuales partidos tradicionales, el demócrata y el republicano se han quedado pequeños al enorme espectro de ideas que conforma el pueblo norteamericano, estos partidos ya no sirven de recipiente sino de molde porque tienen restringido esas nuevas fuerzas que quieren expresarse y que , según la primera enmienda de la Constitución, tienen derecho de hacerlo.
Cuando la frustración se adueña de la gente y no tienen forma de expresarla se da el abstencionismo, la gente simplemente deja de votar y eso es lo peor que a esta democracia le pueda pasar porque las tendencias conservadoras y fundamentalistas (mayoritariamente formada por personas mayores de 40 años) si participan en las elecciones mientras que las tendencias mas progresistas (formada mayoritariamente por jóvenes menores de 30 años) y por ende la garantía de que este pais se mantenga en la punta del desarrollo económico y social tiende a la apatía, a no participar porque no se siente representada en esos partidos.
De ahi el surgimiento del fenomeno de Bernie Sanders cuyo mensaje llega a los jovenes y estos han respondido en masa.
Más temprano que tarde aparecerán esos nuevos partidos y en ese momento las elecciones de este país si será un espectáculo digno de ver.